Lucía Lescano presentó su libro de poesías

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Acompañada por Eliana Ramponi, Patricia Boffi, Pablo Stasiuk, Johana Dagnillo, Claudio Zermoglio, Julio Ledesma, su pareja, y su hija desarrolló parte de su obra en recitado, canto y guitarra

Eliana Ramponi, Patricia Boffi y Pablo Stasiuk leyeron poesías propias o prestadas, en la apertura de la presentación del libro Poesía Con Mucho Viento de Lucía Lascano, durante la noche del sábado pasado en la Casa del Pueblo.

A continuación, la misma Lucía leyó algunas de las piezas de su libro, previa explicación de que el título del mismo remite a que a ella le gusta el viento, y que en Goldney, lugar en donde vive, siempre hay esa brisa rápida que tanto le agrada.

 

Lucía y su clan: Poesía, canto y guitarra

Poesías algunas, letras de canciones las otras, muchas de las obras contenidas en el libro fueron leídas o cantadas por la misma autora que a veces se acompañaba con su guitarra acústica, o por la viola eléctrica de su compañero Juan Cavalli, o conformando un trío con éste y su hija Catalina o reincorporando para todo Mercedes, la extraordinaria trompeta de Julio Ledesma –voz y trompa de Los Nadies-, como ideal acompañamiento.

Profundamente comprometida, El Pan Bajo La Mesa fue el mensaje más elevado de esta faceta de Lucía, porque: “Caen sobre la mesa las migajas de los hijos. Caen el rojo y amarillo de los árboles…Caen nuestros ojos como cae la tarde. Y rezamos la oración que no saben los cobardes…No importa el pan es nuestro y nuestro es el remedio. El cielo es nuestro y nuestro es el infierno…”.

Pero también supo levantar ella, El Canto Al Peregrino: “Piel Transparente, silencio matinal…blancos vestidos la ciudad sin mar…abrimos los ojos, ante tanta vida, caudal poderoso de agua bendecida. Tierra virgen. Tierra. Virgen tierra.”

Pudo también Volver A Lo Que Fui –para Alfonsina Storni-: “Cuando la niebla cubre mis ojos de miel. Murmullo lejano quiero oir…Y el barco va hacia el mar. Y yo, y yo, mar adentro. Para llegar al otro extremo. De la Tierra.”

Nunca fue más madre que con su Canción Para Catalina: “Hija vamos a jugar a descubrir el cielo…hija yo no puedo dar los consejos que pretendas. Pero…nunca dejes de cantar, Que tu paz sea la tierra. Que el amor dirija tus deseos…”.

Y así, entre poesía y música, música y poesía, Lucía Lascano, de una manera diferente, de una manera envolvente, de una manera acogedora, presentó su libro Poesía Con Mucho Viento, que está a la venta en las librerías mercedinas, dejándoles al atento y agradecido público presente un sabor a tierra virgen, un sabor a mieles, un sabor a poesía con caricias de vientos.

 

El cierre

Lisa De Black Piuqué también se le animó a la lectura de una poesía escudado en la impactante escenografía de viejos veladores, flores y pantallas; libros y otros adminículos como una gran fotografía del Che Guevara, que armaran la propia Lucía y su clan.

Zitarrosa y otros grandes y comprometidos autores, se encargaron de cerrar la noche con la propuesta de folklore de alto vuelo, por otra parte cada vez más alto, de Claudio Zermoglio y Johana Dagnillo, quienes le pusieron un candado de poéticos arpegios a la noche del sábado con  “Pan del agua” de Ramón Ayala, “Pájaro de rodillas” de Alfredo Zitarrosa y Nahuel Porcel de Peralta, “Bajo el azote de sol” Antonio Nella Castro y Cuchi Leguizamón, “Luchin” de Víctor Jara, “¿Se acuerda doña Maclovia?” de Carlos Difulvio, y “Clavelito Blanco” de Justiniano Torres Aparicio, antes de que Pablo Stasiuck subiera los más altos escalones del compromiso social y político leyendo el escrito de Pedro Lemebel, gran militante chileno.

A reiterado pedido del público el dueño de casa, José Luis Pisano, desgranó palabras de unión y agradecimiento bajando el telón.

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Author: Yesica Landola

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