Granja Chimpay: Revalorización del hilado artesanal
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- Publicado en Sábado, 04 Febrero 2012 17:16
El emprendimiento apunta a revitalizar la producción de duraznos, además de rescatar técnicas artesanales de hilado y tejido • Fomentan el uso de ruecas para aprovechar los recursos de los productores lanares de la zona.
Por Octavio Fiorelli
A la altura del kilómetro 111 de la ruta provincial 41 se emplaza este emprendimiento familiar, llevado adelante por Alicia y Esteban. Granja Chimpay, que en mapuche significa un lugar de descanso, es el fruto del esfuerzo de un matrimonio que se refugió en la vida de campo, luego de haber sufrido las consecuencias de la crisis del 2001, los saqueos y el desmadre económico.
Esteban y Alicia cayeron en Mercedes en el 2004, luego de reparar en Navarro un tiempo, y junto a la ayuda de sus hijas adquirieron la quinta donde actualmente viven. Allí desarrollan este emprendimiento, Granja Chimpay, donde se entremezclan la producción de higos y duraznos con el hilado y el tejido artesanal.
Comenzaron con la producción de higos, llegando a tener actualmente 120 plantas. Luego, a partir del plan de replantación que apunta a revitalizar la producción de duraznos, recibieron plantas en distintas etapas, hasta poseer cerca de 400 durazneros de diferentes tipos. Hace tres años que integran el “Grupo Resurgir”, un nucleamiento de productores locales que preside Susana Castagnetto. El trabajo con las plantas demanda mucho esfuerzo, tarea a la que se aboca Esteban, pero que va dando sus frutos: en la última Fiesta del Durazno estuvieron presentes con producción propia y de otros.
En Granja Chimpay se puede contemplar la vida de campo, disfrutar del monte de frutales, compartir un almuerzo o simplemente asomarse a la producción de hilado artesanal. Alicia es la encargada de mostrar las diferentes técnicas de hilado y tejido, todas de manera artesanal. “La idea es revalorizar y rescatar las técnicas artesanales”, comenta Alicia.
Es así como se aprende todo el proceso primario de la lana: desde la esquila – hasta hace un tiempo tenían siete ovejas de las que utilizaban la lana – hasta el uso de ruecas y las diferentes técnicas de tejido al crochet, con dos agujas, con telar. Los curiosos e interesados que se acercan a Granja Chimpay pueden tomar cursos de hilado y tejido. Desde el año pasado, haciendo un curso en la escuela 17 de Altamira, cerca de veinte personas se acercaron a estas técnicas y hoy son diez las tejedoras que continúan el curso, mostrando sus producciones en distintas ferias: la Fiesta del Salame, la Fiesta del Durazno y en la Rural.
Recientemente recibieron un subsidio del municipio para construir ruecas para ampliar el taller y poder enseñar su uso. Todos los sábados a partir de las 17 horas se da el curso de hilado y tejido.
También, hace poco, se contactaron con ingenieras del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y recibieron a prueba una de las cuatro ruecas mecánicas que el instituto posee en toda la Argentina. Un prototipo bi motor que facilita el hilado, posibilitando distintas tensiones de torsión.
Alicia y Esteban señalan que la idea de la granja es pensarla como un espacio más familiar. Y con esta idea están abiertos a recibir visitas y mostrar todo lo que la vida en el campo puede brindar.
Alicia Bustos: “La vida nos orilló a este estilo de vida”
Oriunda de Isla Verde, departamento de Marcos Juárez, provincia de Córdoba, Alicia es descendiente de mapuches. Con un gran espíritu inquieto, Alicia ha tomado distintos cursos que la fueron llevando a lo que hoy es una de sus pasiones: el hilado, “Siempre me llamo el tejido, el telar”, dice.
Con este impulso en sus venas, Alicia se ha perfeccionado y ha experimentado con distintas técnicas, no solo de hilado sino también de teñido de lanas y de tinte “Uno ha ido aprendiendo y mirando. Preguntándose que tiene a mano para poder aplicar eso también, haciendo ensayos de teñido con ortigas, con cardos”, comenta.
Desde el año pasado da un curso de hilado y tejido artesanal en Suipacha, en el CEA Nro. 24 (Centro de Educación Agropecuaria). Dicto dos cursos con 40 inscriptos, partiendo de la lana, el hilado, las técnicas básicas de tejidos y el tinte.
En el 2001 fueron victimas de los saqueos en Merlo. Junto a su marido, Esteban, poseían un supermercado. Luego se fueron adecuando a un nuevo ritmo de vida, desprendiéndose de lo comercial. “La vida nos orilló a hacer esto, a este estilo de vida” comenta Alicia.
Los cursos de hilado artesanal son abiertos a todo público y se dictan en la granja, los sábados. “A la gente les interesa rescatar la cultura”, dice Alicia y comenta que muchas personas se acercan a los cursos como una manera terapéutica.
Algunos datos a tener en cuenta
Quienes estén interesados en ir a Granja Chimpay pueden hacer consultas y reservaciones a los teléfonos 02324 15462425 o 15474422, o visitar la pagina en facebook granjachimpay.
La granja esta ubicada en el kilómetro 111 de la ruta provincial 41 camino a Navarro. Allí se puede apreciar frutales, degustar dulces artesanales, miel. Hay visitas guiadas y charlas (previa consulta) además de los cursos de hilado y tejido artesanal.
Alicia y Esteban los esperan con los brazos abiertos.

