Alertan por vendedores truchos
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- Publicado en Lunes, 07 Noviembre 2011 07:00
La semana que pasó se descubrió una operación que se realizaba utilizando el nombre de CAIDIM para vender bolsas • Se aprehendió a quien realizaba los repartos • Piden a la comunidad que estén atentos ante estas situaciones.
El lunes último se supo del inescrupuloso accionar de un reducido grupo de personas que se dedicaba a vender bolsas utilizando el buen nombre de una institución como CAIDIM. Las transacciones no eran conocidas por la entidad y no solo se los perjudicó a ellos sino también a varios vecinos y representantes de distintas escuelas, comercios y particulares que “creyendo colaborar” fueron engañados en su buena fe pagando –además- un precio bastante superior al normal por un producto de menor calidad que el producido por el taller protegido.
Ni bien tomó conocimiento de esta situación la directora del taller, María Silva, salió a hacer pública esta situación ante los medios de comunicación para poner en alerta a la población y no se permita que sigan cometiendo este delito.
Venta falsa
Todas las ocasiones sucedieron igual. Una persona que se identificaba como Marta Fernández, con voz muy dulce y amable se presentaba como la vicepresidente de CAIDIM, contaba que la titular estaba de licencia y que por eso ella se encargaba de hacer ventas. Señalaba que se necesitaba recaudar una determinada suma de dinero para adquirir una silla de ruedas para la institución.
De forma rápida, sutil y amable, la mujer lograba hacer la venta y pautaba un día para la entrega. Según lo acordado, llegaba un sujeto que dejaba las bolsas, una factura y cobraba la mercadería.
Es más, con la primera compra obsequiaba una cortina y con la segunda un juego de sábanas.
En la trampa
Se estima que estas operaciones se vinieron realizando alrededor de tres meses atrás, de acuerdo a las distintas informaciones que van llegando a CAIDIM tras hacer pública esta situación.
En uno de esos llamados, la señora Fernández se comunicó con la empresa Comsergas y pidió hablar con el contador o el área de compras, como era habitual. Dio la casualidad que el contador de la firma es el mismo que lleva las cuentas de CAIDIM. De inmediato, derivó a la mujer al área de compras y se comunicó con María Silva para saber qué sucedía, ya que no estaba al tanto de esta situación. Grande fue la sorpresa cuando supo que María no estaba de licencia y esta mujer no existía dentro de la comisión directiva.
De inmediato, el contador volvió a tener comunicación con la vendedora y quedaron de volver a hablar al día siguiente. Pero, por cuestiones laborales del contador, se produjo un desencuentro y no pudieron atraparla.
Pero, pocas horas antes, María Silva había alertado mediante la red social Facebook de esta situación. Así tomaron conocimiento de que el viernes se iba a realizar una entrega en el Colegio Parroquial. Fue así como montaron guardia durante toda la jornada, esperaron la entrega y luego persiguieron al sujeto que se encargaba del reparto –que circulaba en un remis – hasta que se bajó en calles 26 entre 27 y 29 para, supuestamente “esperar una combi”. Allí, mediante la alerta correspondiente al 911 durante toda la operación, lo detuvieron.
Investigación
El sujeto aprehendido fue identificado como Jorge Huaranca de San Justo (aunque habría dado diferentes localidades en un primer momento). Quedó imputado de “Falsificación de instrumentos privados”, con intervención de la UFI Nº 3, a cargo del doctor Pedro Illanez. Tras tomarle declaración, el sujeto fue puesto en libertad.
Posteriormente, la causa fue caratulada como “Falsificación de documento privado” y pasó a tener intervención la UFI Nº 4 a cargo de los doctores Vivanco y Arguelles.
Según contó María Silva, el sujeto aprehendido “dijo que lo habían contratado para efectuar las entregas y le pagaban cincuenta pesos por cada una de ellas, teniendo que encontrarse al finalizar el recorrido con una combi, a cuyos ocupantes le entregaba el dinero recaudado y a su vez recibía el pago por su trabajo, pero eso es todo lo que pudimos conocer”.
La carátula responde a que estas personas utilizaban una factura a nombre de la Escuela Especial Nº 501 (que no existe en nuestra ciudad) con un CUIT falso. Solo las primeras tenían un logo de CAIDIM.
“La clínica nos llamó ese mismo día porque no entendía porqué la facturación estaba a nombre de la Escuela Especial Nº 501 y no a nombre de CAIDIM y porqué eran tan caras las bolsas. Ahí saltó que también los estafaron a ellos”, agregó Silva sin salir del asombro por el trabajo de estos malvivientes.
“Nosotros queremos saber quiénes son, de dónde son y a cuántos más estafaron porque después conocimos que vendieron en Colegios como Santa María y San Patricio”, señaló Silva y agregó: “Es algo que como institución nos impacta un montón, sobre todo porque no solo a nosotros sino también se estafó a la comunidad que nos ayuda día a día”.
Hacia la comunidad
Según contó Silva, “entre los establecimientos que sorprendieron en su buena fe, podernos citar a los Colegios Parroquial, San Benito, Camila Rolón, San Patricio, y a ciertos establecimientos fabriles de la ciudad y por lo que ellos nos han comentado, se trata de una mujer que realmente es muy buena vendedora, que además tiene un amplio conocimiento porque siempre al llamar pide hablar con el contador o bien con el jefe de compra, citando nombres y apellidos de los mismos” y resaltó que “hacemos esta denuncia pública para que toda la comunidad tome conocimiento y no caiga en la trampa que han montado, incluso para alertar a otras entidades intermedias, como lo somos nosotros, para que no se vean ellos perjudicados con la utilización de sus nombres”.
Por último sostuvo “reitero que nunca hacemos ventas telefónicas, para ello hay dos personas, cuyos nombres son Soledad y Emilio, autorizadas para visitarlos en sus comercios o viviendas y las entregas las hacemos, si se trata de una cantidad importante, con nuestra camioneta debidamente identificada y que todos los vecinos conocen o bien a través de dos de nuestros operarios que, cuando se trata de pedidos chicos, los llevan en bicicleta o ahora en un triciclo, que justamente compramos, porque brinda a los operarios una mayor comodidad para poder trasladarse desde un punto a otro”.
Finalmente, enfatizó que cualquier vecino que tenga dudas sobre alguna posible compra realizada que no dude en comunicarse al teléfono: (02324)- 430880.

