“El Pampero” sigue en crecimiento
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- Publicado en Viernes, 16 Diciembre 2011 14:23
La escuela nació hace cuatro años por iniciativa de Joaquín Bustos Berrondo y Paula Colombo • Ya cuentan con un salón de 70 m2 y ahora empezaron a construir uno más amplio • Todo es gracias al esfuerzo de los padres y docentes.
Por José Bonaparte
El título resume lo esencial de la labor educativa, excepcional, que lleva adelante desde hace cuatro años el educador Joaquín Bustos Berrondo, su compañera Paula Colombo y dos maestros ejemplares: Constanza Cárdenas y Sebastián Lago, en la escuelita ubicada en calle 178 y la colectora de la Ruta Nº 5. La escuela se encuadra con los programas de enseñanza oficial pero dentro de las prácticas especiales inspiradas en el Centro Pedagógico de Gonnet (La Plata) por el año 1958, que inspira la enseñanza individual con especial participación de la Naturaleza en sus diversas manifestaciones físicas y sensitivas.
Así, aparte de los programas formales de la escuela primaria, abundan otros objetivos que alientan y mantienen a los pequeños en su condición creativa, la música, la poesía, las danzas, los cuentos tradicionales y la admiración por el mundo de la naturaleza. Son vivencias cotidianas en la escuela “El Pampero”. Entre ellos el respeto mutuo es una actitud natural, espontánea, no impuesta.
Pero lo sobresaliente de este ejemplo de vocación docente son los pasos dados para lograr la escuelita, a partir de un generoso permiso para usar un predio de cultivos hortícolas con una casita abandonada, desvencijada, que Joaquín y los padres de los primeros chiquitos lograron refaccionar, ampliar y habilitar para uso docente. Con materiales obtenidos con dinero generado por los mismos padres en la panadería de la escuela y donaciones de numerosos vecinos de la ciudad se construyó un salón de unos 70 m2 cubiertos que brilla con hermosas ventanas, piso de madera pulida e infinidad de objetos de enseñanza, entre ellos una ingeniosa reconstrucción del Sistema Solar y sus planetas colgando del techo. También hay un lindo rincón musical con un piano, guitarras, bombos y flautas que acompañan las canciones folclóricas del mundo que se recorren con los pequeños todos los días y una maestra excepcional, profesora de Inglés que da sus clases, diálogos, cuentos y poesías solamente en ese idioma.
Claro que todo esto no es resultado de “generación espontánea”, sino que está precedido de una amplia experiencia, no exenta de algunos contratiempos. Cuando Joaquín y Paula se graduaron en la Escuela Normal, en 1998, de inmediato emprendieron un viaje a Pozuelos, en plena Puna jujeña, a 3800 metros sobre el nivel del mar, para conocer y cooperar con la escuela del lugar. Tan grande abrió los brazos la maestra jujeña que los retuvo a Paula y Joaquín durante un año, y les habrá enseñado tantas cosas! Después de Pozuelos y por un contacto especial visitaron la Escuela Municipal Las Lengas de Ushuaia, integrante de la comunidad docente del Instituto de Enseñanza Superior Roberto Themis Speroni (Público de Gestión Estatal) con sede central en La Plata. En Ushuaia permanecieron un año aprendiendo y enseñando. Luego viajaron a la localidad de San justo (provincia de Santa Fe) en donde acompañaron el nacimiento de la escuela “Los Trigales” durante 5 años y finalmente volvieron Mercedes. Mientras la pareja tendía sus líneas para fundar una escuela especial en esta ciudad, Joaquín concurría en 2007 al Museo “C. Ameghino”, de la 26 y 21, para aprender algo de paleontología y zoología. Pero su proyecto de la Escuela “El Pampero” comenzó a marchar y adiós al Museo. Hermosa y fructífera enseñanza lograda en distintas latitudes y ambientes de nuestro país.
Como Joaquín y sus entusiastas asistentes son buenos realizadores de proyectos para mejorar y ampliar la escuelita -Escuela El Pampero- están ahora realizando una pretenciosa ampliación con un nuevo y amplio salón de algo más de 100 m2 cubiertos. Para ello ya han colocado las 12 columnas de 5 metros de alto enclavadas a 1,50 m de profundidad. Estas realizaciones no son solo fruto del ingenio y la vocación docente de Joaquín y Paula, sino de un activo núcleo de padres de los chiquitos que , “manos a las obras” van haciendo de albañiles, carpinteros, peones y mandaderos, bajo la tutela general de un Ingeniero que como tantas otras personas se ha llegado a la escuela para compartir la tarea.
Los sábados por la mañana, hasta bien pasado el mediodía están allí dale que dale con palas, hormigón, barro y otros materiales no convencionales armando las bases del nuevo mega salón que teóricamente estará funcionando a fines de 2012.
Una buena parte de los materiales necesarios se logran por donaciones, pero muchos de ellos deben comprarse inevitablemente. He aquí un melodrama que los padres y las madres con Joaquín y Paula han solucionado con gran vocación y esfuerzo que ni lo sienten: los días viernes por la tarde, de 8 a 19 horas elaboran empanadas, nada menos que 800 empanadas que previamente ya están encargadas.
Las fotos de estas múltiples tareas apenas dan una idea del esfuerzo físico, ya que la sublime vocación docente y el ejemplo moral de estos jóvenes, que no se aprecia en las fotos quedan para ser valorados por quienes consideran que la nobleza, la honestidad, la vocación de servicio y el idealismo son cualidades que aún están vigentes en nuestro medio.
Los integrantes de esta escuela esperan que las autoridades municipales se acerquen a conocerla.

