Si
bien en la última sesión ordinaria se aprobó
por mayoría un aumento para los taxis y remises de la ciudad,
esta semana se habría decidido que el Ejecutivo vete la
norma para que se apruebe el proyecto original de un aumento del
50% pero todo junto.
Los representantes de paradas de taxis y agencias de remises venían
reclamando un aumento desde hacía tiempo. Se solicitaba
que el incremento sea del 50% sobre la tarifa actual, pero –en
el seno deliberativo- se decidió escalonar el aumento en
dos partes: el 25% desde mayo y el restante a partir del 1 de
agosto.
Rápidamente algunas paradas se acercaron al HCD para reclamar
por insuficiente el incremento aduciendo que el costo de actualización
de los relojes era muy elevado.
Si bien en un primer momento la inquietud no tuvo demasiada recep-tividad,
esta semana parece que el reclamo habría llegado a buen
puerto.
En distintas comisiones se evaluó el tema y desde el Ejecutivo
se estaría decidido a vetar la ordenanza. Los ediles habrían
acordado que –en caso de vetar la ordenanza y que los taxistas
lleven una nota firmada por la mayoría de los titulares
de la licencia- estarían dispuestos a rever el aumento
y aceptar el proyecto original elevado por el Ejecutivo.
Al voleo
El edil David Valerga se quejó por la falta de información
para tratar el aumento. “El año pasado solicitamos
información sobre los costos de un taxi y la recaudación
promedio, de esa forma se puede evaluar seriamente el aumento
que hay que otorgar. Como respuesta a esos expedientes solo
subió el proyecto de ordenanza que otorgaba un aumento
a los taxis, sin decir nada de los remises”, explicó
el concejal de CoPeBo.
Fue en el seno del HCD donde se decidió incluir a los
remises en el aumento y escalonar el aumento. “Hasta no
contar con esa información nosotros no sabemos si la
bajada de bandera tiene que estar en 2, 3 ó 5 pesos”,
ejemplificó Valerga.
Sin aumento
Fuentes cercanas al Ejecutivo destacaron que antes del lunes
estaría subiendo el veto a la ordenanza para que el legislativo
deje vigente el aumento propuesto inicialmente sumando a los
remi-ses.
De esta manera la bajada de bandera en los taxis pasaría
a costar 3 pesos, sumándole 15 centavos cada cien metros
y pasando los diez kilómetros el costo será de
1,5 pesos y la hora de espera se fijará en 15 pesos.
En tanto que los remises cobrarán –el viaje mínimo-
4,50 pesos a lo que se sumarán 75 centavos cada 500 metros
una vez pasado el kilómetro y medio. La hora de espera
se fijará –al igual que en los taxis- en 15 pesos.
Este aumento solo comenzaría a regir cuando se publique
la ordenanza que sería aprobada –de vetarse la
anterior- este lunes.
Desde el recinto no existe demasiado conformismo en modificar
esta ordenanza por la ausencia de la información en torno
al aumento. Una cosa tienen claro, si sube el veto pero no está
la nota de la mayoría de los taxistas refrendando ese
aumento, el tema pasaría a comisión y no se trataría
hasta la próxima ordinaria que sería la última
semana de este mes.
En contra
En la sesión en la que se aprobó el aumento, la
única edil que se opuso fue Marisa De-felippe quien cuestiona
que las paradas de taxis y remises no cumplen con la ordenanza
que obliga a realizarle un descuento a los disca-pacitados.
En este tema, la edil oficialista ha sido quien siempre ha reclamado
por la vigencia de esta ordenanza cada vez que se trata el tema
del aumento de las tarifas y al observar que los taxistas y
remiseros siguen incumpliendo la norma rechaza sistemática-mente
los aumentos para el sector.