“Quiero devolver la generosidadque la vida tuvo conmigo”
Miguel ‘Miguelino’ Amato nació el 24 de febrero de 1951. Cursó sus estudios primarios en el Colegio número 1, guardando un recuerdo muy grato de sus primeras maestras.
Pasó su infancia con la pelota, los autitos de “suncho” y de carrera sobre los cordones de la vereda en el barrio del club San Luis: “Los chicos de antes éramos mucho más inocentes que los de ahora” remarca recordando aquellos juegos en inmediaciones de la 9 y 22.
Recuerda las escapadas de su casa a la tarde con todos los chicos del barrio para jugar al potrero del barrio Obrero. “Empezábamos a jugar a las 12 del día y terminábamos de jugar a las 8 de la noche... el viejo nos iba a buscar con el cinto y nos daba unos cintazos bárbaros porque no sabía donde estábamos. Cosas de chicos...” recuerda.
La secundaria la comenzó en el Industrial hasta tercer año, luego continuó en DiNeA pero no terminó.
“Mi viejo, Francisco, era el único sostén de la familia. Somos tres hermanos –yo soy el del medio- y en aquella época no sobraba nada. Mi padre siempre fue un hombre de mucho trabajo y sacrificio con lo que nos pudo mantener a los tres, y si uno no llegó a estudiar fue porque fue un haragán” comenta.
Tuvo también una etapa futbolera, en la primera división por el Club del Progreso a los 16 años. Integró el equipo que hace poco fue festejado por salir campeón en el ´70.
“Como chicos de barrio lo que hacíamos era jugar al fútbol, pero no teníamos ni idea... para nosotros era correr, correr y correr, tener la pelota, pedirla... pero cuando hubo que jugar en serio era más difícil. Había que saber pararse, mirar al contrario, había que aprender mucho y era bastante grandecito. Yo tenía mucho espíritu, mucha garra, muchas ganas pero muy poca técnica. Era más lo que pegaba que lo que jugaba” recuerda entre risas.
Su primer trabajo en Mercedes lo realizó en la rotisería La Superiora, con Alberto y Lito Vázquez. Fue cuando dejó de estudiar que su padre le dijo: ‘si no estudiás, trabajás’ y no hubo otra alternativa. Allí permaneció dos años hasta que Alberto Mehaudy lo convocó para ir a la tradicional Sir Albert’s, en la calle 25. Mientras tanto, practicaba deporte, una actividad que recomienda a los más jóvenes para mantener la mente ocupada en “algo sano y no en lo que se ve todos los días”, haciendo referencia a las drogas y el alcohol.
A los 21 años conoció a Juan Etchegaray y a su esposa Yita quienes marcaron su destino. “Fueron capaces de darle una mano a una persona que no era nadie y él fue quien hizo fuerza para que yo tenga un trabajo más digno en aquel momento y me consiguió un puesto en Tribunales en Morón” cuenta emocionado. Allí era auxiliar y trabajaba en el registro público de comercio, oficina donde se inscribían las empresas de la zona.
Mientras trabajó allí, desde el 73 al 78, alquilaba un departamento con un grupo de amigos en Buenos Aires. Después se dedicó a la gastronomía durante siete años, “porque lo único que sabía hacer era cocinar” indicó ya que había estado un tiempo como encargado en el Hotel Mercedes. “En la época de Alfonsín me fundí y cuando pude juntar unos pesos me puse una parrilla que se llamaba Don Gregorio en la 29 y 54, trabajando unos 8 años” recuerda.
En el 97 ingresó a la Municipalidad de la mano de Juan Carlos Benitez. “O me das trabajo o me das un crédito”, le dijo en aquel entonces porque la situación económica no estaba nada bien. Cuando se produjo una vacante en el cementerio, lo convocó y tras hablar con el doctor Gioscio, y como sabía escribir a máquina, pudo entrar a trabajar a los pocos días.
Está junto a su mujer Silvia Fasci desde el año 78. Tiene dos hijos varones Martín (35) y Pablo (28 ), y dos nietos, las luces de sus ojos: Lucas (5) y Clarita (2).
- ¿Antes también era difícil conseguir trabajo?
- Antes había mucho trabajo. Los chicos trabajaban… la gente de mediana edad y los mayores trabajaban, por el 77 el trabajo sobraba, ahora no sobra. Incluso había gente que se daba el lujo de elegir el trabajo que quería hacer. Como yo no tenía estudios secundarios tenía que trabajar en lo que encontraba.
- ¿Cómo fue su trabajo en el municipio?
- Estuve en el cementerio cuatro o cinco años con cuatro o cinco personas más. Después hubo una reestructuración en la última época de Gioscio y parte de los empleados del cementerio vinimos a recaudación. Allí estuvimos durante cuatro años más todos juntos y después quedé yo atendiendo al grueso de la gente.
- ¿Ahora cual es su situación?
- Ahora sigo perteneciendo a la municipalidad pero estoy con carpeta médica por un accidente que tuve. Yo tengo dos accidentes de columna que me los hice en la municipalidad y aparte tuve un accidente hace aproximadamente tres meses de los cuales no voy a seguir dando explicaciones porque ya lo hice en otra oportunidad. Estoy tratando de recomponerme y cuando lo logre, volveré a trabajar a la municipalidad.
- ¿Cómo surge la iniciativa de postularse para trabajar en la parte gremial?
- Yo digo que , en cierta forma cuando uno de chico vive con lo justo y no te sobra nada y ve el sacrificio que hacen los padre para poder mandarte al colegio, para comprarte un parte de zapatillas, para darte de comer… porque mi viejo era albañil y trabajó toda la vida de eso; Uno no se crió en la abundancia, no sobraba nada y siempre estuvo del lado de la gente que menos tiene y eso te marca en la vida. La vida conmigo ha sido muy generosa por la mujer que he encontrado, por la familia que he formado, por los trabajos que he tenido y en cierta forma, si la vida ha sido generosa con uno hay que devolver esa generosidad hacia los demás. En este caso, la intención es devolverla hacia los compañeros municipales que están tan castigados en los últimos tiempos…
Por eso la idea es, tras lo que uno ha vivido cuando era chico, tratar de que esta gente que lo está viviendo ahora, pueda vivir un poco mejor.
- ¿Es la primera vez que se presenta en una lista?
- No, he acompañado a la conducción actual –donde estuve participando activamente durante seis o siete meses y sigo perteneciendo- pero al no estar de acuerdo con la actitud que ha tenido el señor Zunino seguí adentro pero trabajando en contra porque no estaba de acuerdo con sus ideas, con su política. Pero no me fui, me quedé haciendo lo más difícil que es luchar desde adentro y en soledad.
- ¿Cuál sería esa lucha?
- No es una cuestión particular, ni ‘en contra de...’, sino a favor de la gente. Y quisiera decirle a la gente que cuando tenga que poner su voto piense en todas las cosas que faltan y todas las cosas que podría tener si en su momento quienes los representaban estaban del lado de los trabajadores. La idea mía y de todos los que me acompañan es ponerle el oído todos los días a los problemas que tienen los trabajadores y después llevarlo a la mesa de relaciones laborales, si es que en su momento existe, sentarse con el señor intendente y decirle cuáles son los problemas de los municipales.
En diez años, con todo lo que ha pasado, el ingreso de los trabajadores se ha incre-mentado solo en un 90%, cuando los ingresos de la Municipalidad aumentaron de 12 millones a 48 en los últimos cuatro años. Creo que nos debemos un poco más de respeto los municipales y tenemos el derecho y la obligación de reclamar lo que estamos reclamando porque es nuestro, necesitamos vivir más dignamente. Hoy en la República Argentina, con todas las cosas que han pasado, los alimentos y los servicios se han ido a las nubes.
Esto es además para cuando nos jubilemos, porque si seguimos así vamos a cobrar una miseria como se está cobrando en este momento.
- ¿Las expectativas?
- Las expectativas que tenemos son muy grandes. Hablando con la gente todos los días vemos la disconformidad que hay. No solo esto, sino que también hay engaños de los dirigentes a la gente, hay muchas promesas y la gente quiere realidades. Creo que no es mucho lo que pedimos y más cuando la plata está.
Yo nunca pierdo la fe, y me acuerdo siempre de la gente que a uno le ha dado una mano
- ¿Cuándo se hacen los comicios?
- Ya han convocado a elecciones para el día 23 de mayo desde las 8 hasta las 18. Van a ser tres mesas: una en el Instituto Unzue, otra en el corralón y en el palacio municipal. Las listas hasta ahora son dos, la encabezada por Zunino y Bazategui y la nuestra. Espero con ansias ese día.

 

 

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